Abogados en Murcia en defectos y daños de construcción

La complejidad de todo proceso constructivo conlleva que con frecuencia se encuentren defectos en la vivienda comprada. Ante un caso de vicios y defectos en la construcción, se puede reclamar no solo por defectos constructivos graves, sino también por defectos de terminación o acabado. En lo que respecta a las viviendas, incluso cuando impiden el derecho a una vivienda digna y adecuada, tal y como establece el art. 47 de la Constitución. No solo se protege al adquirente de los defectos constructivos que se produzcan en la vivienda o en cualquier parte del edificio, sino también en los garajes, trasteros, piscinas, pistas de tenis, viales, jardines.

Nos podemos encontrar con otros defectos de acabado o imperfecciones, los cuales han de reclamarse a través de una vía específica, disponiendo para ello de un corto plazo.

La reclamación por vicios de la construcción puede dirigirse contras las personas (físicas y/o jurídicas) que intervinieron en cualquier fase de las obras en las que se haya producido la deficiencia. Por tanto, puede ser responsable el promotor, director de obra, director de ejecución de obra, constructor, proveedor de los productos para la construcción, entidades y laboratorios de control de calidad de la edificación… Si bien se puede reclamar contra cualquiera de ellos, o contra varios a la vez. Si tienes cualquier duda, ponte en contacto con nuestros abogados de Murcia.

Los defectos constructivos se diferencian en tres categorías:

• Daños estructurales: Son aquellos que se han producido en elementos estructurales del edificio y además comprometen la resistencia mecánica y estabilidad del mismo.

• Daños que afectan a la habitabilidad: Son aquellos que también pueden afectar a las instalaciones del edificio (calefacción, gas, agua, electricidad, protección térmica, impermeabilización…). Impiden un uso satisfactorio del edificio, afectando a la higiene, salud, medio ambiente, ruido, ahorro energético, aislamiento térmico, etc.

• Daños por defectos menores de ejecución: Se trata de desperfectos derivados de una mala ejecución que solamente afecta a la terminación o al acabado del edificio, vivienda, local. Se puede tratar también de defectos estéticos.
Se establecen dos plazos, uno de garantía dentro del cual deben aparecer los daños y otro de prescripción dentro del cual debe presentarse la reclamación. El plazo de garantía viene determinado en función del tipo de defecto:

• Daños estructurales 10 años.
• Daños de habitabilidad 3 años.
• Daños de terminación o acabado 1 año.

El plazo de prescripción es el mismo para los tres supuestos, de 2 años para presentar reclamación, si bien dicho plazo empieza a correr a partir de la aparición de los defectos.

Es importante tener presente dichos plazos porque la preparación de la demanda exige no solo la intervención de abogado y procurador, sino de peritos que necesitan tiempo para elaborar un buen informe del que dependerá en gran medida el éxito de la reclamación, por lo que si se apura el plazo para acudir a ellos es posible no obtener los resultados que se pudieran obtener de haber decidido reclamar con antelación.

Ponte en contacto a través del formulario y te llamaremos lo antes posible. También puedes consultarnos tu caso en el teléfono 868 706 169 y en los teléfonos 620 353 325 y 645 451 232 (whatsapps disponibles).

En la reclamación puedes solicitar la reparación de los defectos o el coste que supondría las obras de reparación, pudiendo en este último caso decidir el reclamante si contratar a otra persona de confianza para llevar a cabo la reparación, o gastárselo en un viaje al Caribe.

¿Qué ocurre si han transcurrido los plazos de garantía y/o de prescripción anteriormente mencionados?

Además de la responsabilidad legal que obliga a pagar por los daños que aparecen durante el plazo de garantía, existe otra responsabilidad que es la contractual que deriva del contrato formalizado entre las partes, normalmente entre el comprador de la vivienda y el promotor que se la vende, o entre el particular y el arquitecto, aparejador, constructora… que contrató para llevar a cabo las obras. Dicha responsabilidad tenía un plazo de prescripción de 15 años, si bien tras la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil, vigente desde octubre de 2015, el plazo de prescripción se ha reducido a 5 años.

Por tanto, una vez consumidos los plazos de garantía o prescripción anteriormente expuestos, sigue existiendo la posibilidad de obtener indemnización por los defectos en la construcción que presente la vivienda o edificación. Son demasiadas las reclamaciones perfectamente viables que se están abandonando por desconocimiento de esta alternativa en base a la cual estamos obteniendo importantes indemnizaciones.

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